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DIABETES Y CATARATAS. QUÉ HACER ANTES Y DESPUÉS DE LA CIRUGÍA

Cataratas diabetes
Dr. César Giral
Escrito por Dr. César Giral

La diabetes es una enfermedad sistémica cada vez más común, y muchas personas con diabetes y diagnóstico de cataratas tienen otras alteraciones oculares coexistentes que derivan de complicaciones crónicas de la diabetes, como la retinopatía diabética. Aunque igual pueden obtener grandes beneficios de la cirugía de cataratas al ganar calidad de visión y calidad de vida, estos pacientes tienen un mayor riesgo de complicaciones y limitaciones posteriores de visión.

 

En personas con diabetes, 3 aspectos son muy importantes y claves para garantizar el éxito de la cirugía de cataratas:

a.- Una planificación preoperatoria cuidadosa,

b.- Atención al detalle durante la cirugía de cataratas, y

c.- La supervisión estrecha durante las semanas subsiguientes a la operación.

En estos 3 puntos, el protagonista principal no es el médico, es la persona o paciente. En la medida en que la relación medico-paciente sea estrecha en cada una de estas 3 etapas, en esa medida la cirugía será un éxito en términos de resultados visuales. Veamos el papel y la responsabilidad de cada uno de los participantes en estas 3 etapas:

 

Planificación preoperatoria cuidadosa

En líneas generales, las personas con diabetes deben someterse al mismo esquema de evaluación preoperatoria que un no diabético. Sin embargo debe hacerse más énfasis en identificar la posible presencia y magnitud de cualquiera de las complicaciones oculares crónicas de la diabetes: evaluar signos de síndrome de ojo seco, la integridad anatómica y funcional de la cornea, la presión intraocular, anatomía y función del iris, estado del vítreo y del nervio óptico y retina. Todos estos aspectos se evalúan de manera simple y no invasiva durante la consulta preoperatoria y son responsabilidad del médico oftalmólogo. La identificación de cualquier alteración relacionada con la diabetes debe ser tratada, de ser posible, antes de efectuarse la cirugía de cataratas. Por ejemplo, si se detecta algún grado de retinopatía diabética, debe realizarse pruebas adicionales para definir la magnitud y necesidad de tratamiento previo antes de realizar la cirugía y probablemente deba participar un médico oftalmólogo especialista en retina. En casos de retinopatía diabética, tratamientos con indicación previos a la cirugía de catarata (aplicación de laser en la retina, por ejemplo), pueden entonces evitar complicaciones posteriores a la misma como una exacerbación de la retinopatía diabética o la producción de una condición conocida como edema macular, que causa una disminución de la visión central. Otro ejemplo, menos dramático pero muy molesto e incómodo al momento de producirse, es el incremento en la intensidad de un ojo seco. Si existe la condición previo a la cirugía de cataratas, y no es tratada antes, el procedimiento quirúrgico y los tratamientos tópicos que se indican en el post operatorio pueden empeorar el ojo seco, causando mala visión a pesar de realizar una cirugía técnicamente exitosa.

En relación a la persona con diabetes, su gran responsabilidad esta en relación al control de su glicemia. El control estricto del nivel de glucosa en la sangre debe lograrse y se refleja en el nivel de hemoglobina A1c. El control de las variables como la alimentación, el cumplimiento de tratamiento para la diabetes y plan de ejercicios físicos son su responsabilidad y pueden multiplicar las posibilidades de éxito de la cirugía.

 

Atención al detalle durante la cirugía de cataratas

De acuerdo a los hallazgos en las evaluaciones preoperatorias, el oftalmólogo decidirá si durante la cirugía de cataratas introducirá variaciones en la técnica quirúrgica o deberá tener consideraciones especiales con ciertas estructuras intraoculares como el iris y la cornea.

Aquí es importante destacar que en ojos con retinopatía diabética significativa, la cirugía de cataratas puede conducir a la progresión y empeoramiento de la retinopatía, la cual puede tener efectos perjudiciales sobre la visión. En ojos con cambios mínimos causados por la diabetes, la cirugía de catarata no es tan probable que cause esta progresión de la retinopatía. Por lo tanto, hacer una cirugía de cataratas en una fase precoz a menudo es beneficioso para los para las personas con diabetes, ya que se asocia con menos complicaciones y una mejor recuperación postoperatoria de la visión.

Mientras que el médico debe planificar cuidadosamente el manejo del caso en particular, y efectuar cada paso de la cirugía con cuidado máximo de los detalles, la función del paciente durante el proceso quirúrgico es mantener una actitud positiva y relajarse. Es el momento en que le toca al equipo médico actuar de manera muy activa.

 

La supervisión estrecha durante las semanas subsiguientes a la operación

Después de la operación, suele indicarse antibióticos y esteroides tópicos, el fin de prevenir infecciones y controlar la inflamación. Los controles médicos suelen hacerse una vez por semana el primer mes, para así ir monitoreando la mejoría de la agudeza visual y las características de la estructura intraoculares, especialmente la retina. Durante el primer mes es MUY IMPORTANTE mantener un excelente control de los niveles de glicemia, para no solo evitar infecciones sino también favorecer el proceso de cicatrización de las heridas quirúrgicas y evitar fenómenos inflamatorios que retrasan el proceso de recuperación.

El paciente no solo debe vigilar sus niveles de glucosa y cumplir sus rutinas habituales de tratamiento y alimentación, sino también ser muy prudente en sus actividades diarias, evitando los ambientes contaminados, ejercicios físicos vigorosos o situaciones de riesgo para un traumatismo ocular.

En relación a la visión, lo que es de esperarse es que el ojo no duela, que el enrojecimiento natural de los primeros días del post-operatorio vaya desapareciendo poco a poco, y la agudeza visual mejore paulatinamente en u período de 2 a 4 semanas. Si en algún momento se experimenta dolor, enrojecimiento marcado y disminución de la visión, debe acudirse al médico sin demora, pues estos síntomas pueden relacionarse con situaciones que revisten gravedad en el post-operatorio, como por ejemplo una infección intraocular.

Tomando en cuenta las consideraciones anteriores, el resultado de una cirugía de cataratas en una persona con diabetes bien controlada, puede ser muy exitoso y satisfactorio para su calidad de vida. Recordemos que la persona con diabetes, tiene una responsabilidad compartida con su equipo médico.

Disfruta nuestra videoconferencia donde el Dr. Cesar Giral nos explica en profundidad sobre los cuidados necesarios pre y post cirugía.

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Sobre el autor

Dr. César Giral

Dr. César Giral

Medico Cirujano Oftalmólogo, defensor de la diabetes, ejecutivo de new media y entusiasta de social media. Como profesional de la salud con más de 20 años de experiencia, los artículos de Cesar vienen con una perspectiva clínica y nos presentan información profesional y actualizada acerca de la diabetes.

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